(Fuente: www.fdp.de)

Crédito: www.fdp.de

Oriente Medio ha sido un espacio geográfico convulso que pervive hasta nuestros días. Por su alargamiento en el tiempo, su idiosincrasia y repercusión internacional, el conflicto de mayor envergadura es el que enfrenta a árabes e israelitas en Palestina. ¿Cuál es el punto de partida del conflicto?; ¿cuál es su evolución en el Tiempo Histórico?; ¿que perspectivas de paz han existido? Todos estos interrogantes se irán resolviendo por capítulos en este dossier sobre el eternizado conflicto árabe-israelí. Conocer y superar la Historia de cualquier rivalidad es clave para edificar la armonización y pacificación social de un territorio.

Conflicto árabe-israelí (I): De los orígenes a la segunda guerra (1917 – 1956)

Orígenes de un conflicto: de la Declaración de Balfour al Nacimiento de Israel (1917/48)

El conflicto árabe-israelí se encuadra en el epílogo de la Primer Guerra Mundial. Las aspiraciones sionistas son escuchadas por Gran Bretaña que en noviembre de 1917 presentó la Declaración de Balfour, anunciando la creación de una patria para el pueblo judío en suelo palestino. (Imagen  

Imagen 1: texto íntegro de la Declaración de Balfour (Fuente: Wikipedia)

Imagen 1: texto íntegro de la Declaración de Balfour
Crédito: Wikipedia

1) En diciembre de 1917, Gran Bretaña empieza hacer efectiva sus intenciones. Ocupa Jerusalem y estimula la movilidad de población judía hacia Palestina. Los datos demográficos nos indica el éxito del proceso migratorio: de los 25.000 judíos que había en Palestina a finales del XIX se llegó a 450.000 a finales del primer tercio del XX. Aún así, la población árabe seguía siendo mucho mayor a la hebrea. Traicionados por el Imperio Británico, que en la guerra prometió proteger la independencia de los países árabes frente al Imperio Otomano, comenzaron a surgir tumultos civiles considerables entre palestinos, judíos e ingleses. Entre los más significativos la Gran Revuelta Árabe entre 1936 y 1939.Tras la barbarie nazi y los 6.000.000 de judíos muertos por el holocausto, la opinión internacional empatizó con el pueblo hebreo. La ONU acogió ese sentimiento y apoyó la creación de un Estado judío. La resolución 181 del organismo internacional, en noviembre de 1947, legitimó el régimen internacional de Jerusalem y la creación de dos Estados en Palestina: el árabe y el judío. La realidad se alcanzó el 14 de mayo de 1948: Gran Bretaña culmina el proceso descolonizador y abondonó definitivamente Palestina; Ben Gurión se alza como jefe del gobierno provisional y funda el Estado de Israel. La reacción de los Estados árabes periféricos fue inmediata. Surge así la primera guerra árabe-israelí.

La primer guerra árabe-israelí (1948/49): expansión y nuevo perfil étnico de Israel.

Transjordania, Iraq, Siria, Libia y soldados de apoyo del Yemen y Arabia Saudí, se constituyeron en alianza contra el nuevo Estado fronterizo. En el transcurso de la guerra, los israelitas, apoyándose en la legión árabe de Transjordania, de origen británico, penetraron la Península del Sinaí. Tras varias treguas, el 6 de enero de 1949 se firma la paz definitiva.

Las consecuencias fueron sorprendentemente muy favorables a Israel: absorbió bajo sus dominios Nazaret y Acre y se abrió a Jerusalem. Israel desobedeció a la ONU y sobrepasó el 55% de espacio territorial que el organismo internacional le había asignado en 1947, ocupando el 78% de Palestina como como consecuencia de su victoria. (Imagen 2)

Imagen 2: mapas comparativos.Territorios de Israel y Palestina  asignado en laResolución 181 de la ONU en 1947; Territorios de  Israel y Palestina tras el final de la primera guerra árabe-israelí en 1949 (Fuente: palestina.int.ar )

Imagen 2: mapas comparativos.Territorios de Israel y Palestina asignado en laResolución 181 de la ONU en 1947; Territorios de Israel y Palestina tras el final de la primera guerra árabe-israelí en 1949
Crédito: palestina.int.ar

Israel estableció un régimen democrático que se ha ido perfeccionado hasta nuestros días, permitiendo una vinculación estrecha del nuevo Estado con las democracias occidentales, sobre todo con EE.UU. Para ciertos sectores pro-israelitas el sistema político del Estado judío es el principal valedor de su existencia, pues en un Oriente Medio dominado por los estados teocráticos de Alá, Israel “es la luz entre tanta oscuridad.”

El otro soporte fundamental de la existencia de Israel tras la experiencia de la primera guerra será la creación de un ejercito profesional, moderno y popular, garante de la defensa del nuevo Estado. Como se ha explicado anteriormente, el Estado judío realizará lazos diplomáticos con las democracias occidentales y, también, con los países independientes del Magreb. 

Tras la primer guerra, de Palestina sólo quedó Gaza, administrada por Egipto; y Cisjordania, anexionada a Jordania. En este momento 700.000 palestinos, la mitad de la población árabe – palestina, abandonan su tierra natal y sus propiedades, refugiándose entre Transjordanía y Líbano.

Imagen 3: Refugiados palestinos en 1949 (Fuente: nodo50)

Imagen 3: Refugiados palestinos en 1949
Crédito: nodo50

Aunque no mostraron interés en acoger plenamente a los palestinos emigrados, lo cierto es que los estados islámicos de Oriente Medio y toda la comunidad árabe-islámica proyectan un sentimiento de solidaridad y unión sin precedentes ante lo que se denomina La Catástrofe Palestina (Al-Nakba) 

A su vez, se produjo el mismo fenómeno migratorio a la inversa: casi un millón de judíos en territorio islámico se trasladaron a Israel, convirtiéndose en ciudadanos del recién estado.

Ante este panorama, el perfil étnico de Israel sufrió una transformación considerable. 2.330.000 judíos procedentes de todas las regiones del mundo, 220.000 musulmanes, 58.000 cristianos y 31.000 drusos formaban los 2.700.000 ciudadanos del Estado judío en 1951

La segunda guerra arabe-israelí (1956): Guerra del Sinaí.

Imagen 4: mapa bélico sobre la segunda guerra árabe-israelí (Fuente: guerrafria5389.wordpress.com)

Imagen 4: mapa bélico sobre la segunda guerra árabe-israelí
(Fuente: guerrafria5389.wordpress.com)

Este conflicto se enmarca en el contexto mundial de la Guerra Fría. Su causa la encontramos en la negación de la ayuda financiera para construir la presa de Asuán del Banco Mundial (encabezado por EE.UU y Gran Bretaña) a Egipto, debido a los sucesivos pactos del estado islámico con países comunistas. La presa permitiría regar grandes campos de cultivo y electrificar gran parte del país, siendo una construcción vital. Como consecuencia, Nasser, presidente egipcio, nacionalizó la Compañía del Canal de Suez con apoyo de la URSS. Protestaron Francia y Gran Bretaña, usuarios de la Compañía y apoyos armamentísticos de Israel. Los tres países se reunieron secretamente en Sèvres para intervenir militarmente sobre Egipto. El 29 de octubre de 1956, Israel lanzó una ofensiva sobre el Sinaí, llegando a la orilla de la zona este del Canal de Suez (Ismailía) y al sur de la Península Arábiga (Tirán) (Imagen 4). Un día después, Gran Bretaña y Francia solicitaron el cese del conflicto alegando motivos de seguridad en la zona del canal. Egipto rechazó Ante la negación, la aviación franco-británica bombardeó posiciones egipcias en Ismailía y Port Said (Imagen 4). La acción bélica fue condenada por la opinión pública internacional, y tanto la URSS como EE.UU promovieron el final del enfrentamiento, que fue aprobado por la ONU el 6 de noviembre de 1956. La zona afectada fue pacificada por tropas de la ONU. Egipto obtuvo una victoria moral por su resistencia al ataque; Francia y Gran Bretaña se resignaron a una sentencia internacional que dejaba claro que la hegemonía mundial estaba ya muy lejos de Europa Occidental.

Sabías que a día de hoy… se calcula que existen 7.000.000 de refugiados palestinos entre Gaza, Cisjordania, Siria, Jordania y El Libano. Un organismo especial de la ONU, la UNRWA, se encarga de dotar de alimentos y servicios básicos a esta población. Movimientos pro-palestinos afirman que Israel propicia este fenómeno, acusando al Estado hebreo de realizar una limpieza étnica en Palestina. Una crítica desproporcionada, porque a pesar de las presiones fronterizas y criticable expansionismo, Israel nunca realizó un plan sistemático de expulsión de población palestina, de hecho, aproximadamente un 20% de la población de Israel son árabes que viven con plenos derechos y libertades en el Estado democrático de Israel.

En colaboración con iHA| Antonio Viller

Fuentes| palestina.int, nodo 50, guerrafría5389, fdp

Bibliografía| ARÁCIL, Rafael: El mundo actual: de la Segunda Guerra Mundial a nuestrosdías. Barcelona, Edicions de la Universitat de Barcelona, 1998

Más información| Raíces del conflicto Palestino – Israelí; Discovery Civilization: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=Y8LEGtTEQ1I#

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