Tiziano Vecellio es uno de los pintores más representativos de la pintura veneciana, una corriente pictórica que se desarrolla en la República de Venecia en el siglo XVI y que destaca por el uso del color y la pincelada, dando a los cuadros gran emotividad, expresividad y naturalismo.

Venus de Urbino Crédito: Wikimedia Commons

Venus de Urbino
Crédito: Wikimedia Commons

Entre las obras de Tiziano destacan varios géneros, como los retratos de corte, las obras mitológicas o la temática religiosa, y en ellas destaca casi siempre el paisaje y la naturaleza, algo muy característico de la pintura veneciana.

No se sabe exactamente cuándo nació, pero se sabe que fue en Pieve di Cadore y que siendo niño se traslada junto con su hermano a Venecia, donde trabaja en estudios de distintos pintores hasta que llega al de Giovanni Bellini, uno de los artistas más importantes de la ciudad. Así, en su juventud trabaja tanto con este artista como con otro de sus alumnos, Giorgione. Poco a poco su pintura empieza a evolucionar hacia un estilo pictórico personal muy característico y a abarcar distintos temas.

En cuanto a los retratos cortesanos destacan distintas obras de Tiziano, quien trabajó para muchas de las personalidades de la época desarrollando un tipo de retrato que dignificaba al retratado, trataba de alcanzar la fama a través de la imagen y de reproducir ciertas características propias del personaje, algo típico del Renacimiento y del nuevo pensamiento humanista. Destacan sus trabajos para las cortes de Ferrara, Mantua, Urbino, la familia Farnese o los Habsburgo. Suelen ser retratos de medio cuerpo o tres cuartos de gran majestuosidad, elegancia y lujo. Pero Tiziano también trabaja para la familia Farnese, retratando al Papa Paulo III en distintas ocasiones al modo en que lo haría el gran Rafael Sanzio con Julio II.

Carlos V, a caballo, en Mülhberg Crédito: Wikimedia Commons

Carlos V, a caballo, en Mülhberg
Crédito: Wikimedia Commons

En cuanto a los Habsburgo la relación es más compleja. El emperador Carlos V y Tiziano se conocen en torno al año 1529, pero los primeros retratos datan del año 1532. Se trata de retratos de cuerpo entero que adecuan la imagen del emperador a los gustos internacionales del Renacimiento. Su aspecto suele ser severo y distante y la imagen contribuye tanto a ensalzar el poder del emperador como el prestigio del propio pintor. Destacan entre otros el Retrato de Carlos V con un perro de 1533 o el famoso Carlos V, a caballo, en la batalla de Mühlberg, que se conservan en el Museo Nacional del Prado de Madrid. Pero la relación de Tiziano con los Habsburgo no termina con Carlos V, sino que continúa con su hijo, Felipe II, al que retrataría tanto siendo príncipe como siendo ya rey.

Otro ejemplo de retrato cortesano realizado por Tiziano es el de Alfonso I d’Este, de 1524, del que se conserva una copia en el Metropolitan Museum. Para el duque de Ferrara también realizará una serie de obras mitológicas destinadas a decorar su Camerino d’Alabastro.

La pintura mitológica en la obra de Tiziano ocupa un lugar muy importante por la cantidad de obras que éste realiza con esa temática. A lo largo de su carrera realizará tanto cuadros individuales como series de distinta complejidad iconográfica donde destaca la representación del desnudo femenino, la carnalidad de las obras y la importancia que tiene el paisaje en ellas. Pero, en realidad, los cuadros más importantes o conocidos de Tiziano serán sus Venus recostadas representadas tanto en interiores como en la naturaleza y que influirán en toda la historia del arte posterior, destacando artistas como Velázquez, Goya o Manet.

De la decoración del Camerino de alabastro antes mencionada destaca la famosa Bacanal de los Andrios, una obra muy compleja narrativamente contando con un gran número de personajes pero a la vez con un sorprendente equilibrio entre forma, color y acción.

La otra gran serie de pinturas mitológicas que realiza Tiziano es para Felipe II y es conocida como “las poesías”. Éstas tienen menos personajes y en ellas destaca la expresión de la emoción y el predominio del color. A este grupo pertenecen obras como Dánae recibiendo la lluvia de oro o El rapto de Europa.

Piedad Crédito: Wikimedia Commons

Piedad
Crédito: Wikimedia Commons

Al final de su carrera sus obras se vuelven mucho más oscuras e inacabadas. En muchas de ellas es incluso apreciable a simple vista como el artista utiliza sus propios dedos o golpes de espátula para terminar sus obras. De entre estas obras destaca su Piedad de 1576, destinada al altar de su capilla funeraria y terminada en realidad por Jacopo Palma el Joven tras la muerte del pintor.

Tiziano morirá en Venecia el 27 de agosto de 1576.

Bibliografía| Wilde, J., La pintura veneciana. De Bellini a Tiziano. Madrid, Nerea, 1988.