25 de diciembre de 1991, la Unión Sovietica deja de existir formalmente tras la dimisión de Mijaíl Gorbachov como jefe del estado. El cosmonauta soviético Serguéi Krikaliov observa impotente los acontecimientos desde la Estación Espacial MIR. Lo que debía ser una misión rutinaria para el cosmonauta, acabaría por convertirse en una situación extraordinaria: Krikaliov se convertiría en “el último ciudadano” de la URSS.

Serguéi Krikaliov dejó la Tierra como ciudadano de la Unión Soviética y regresó como ciudadano de la Federación de Rusia.

Serguéi Krikaliov
Créditos: RT

Serguéi Krikaliov, nació el 27 de agosto de 1958, es ingeniero mecánico y cosmonauta. Veterano de seis vuelos espaciales, se ha convertido en el segundo ser humano que ha pasado más tiempo en órbita. Según datos oficiales, por ahora cuenta con un total de 803 días, 9 horas y 39 minutos en el espacio. Desde 2007 es Vicepresidente de la RKK Energiya (fábrica rusa de naves espaciales y componentes para estaciones espaciales) a cargo de los vuelos espaciales tripulados. Y también es el administrador en el Centro de Entrenamiento de Cosmonautas Gagarin.

El colapso y la desintegración de la Unión Soviética hizo que Serguéi Krikaliov quedase varado en el espacio durante 10 meses. Su periplo espacial duró 311 días, 20 horas y 1 minuto a bordo de la estación espacial Mir. Inicialmente su misión debería haber acabado en octubre de 1991, pero la situación política y la profunda crisis económica del país que dejó sin fondos a la agencia espacial rusa, acabaría por prolongarla hasta el 25 de marzo de 1992. Durante todo ese tiempo, el cosmonauta, observó impotente desde el espacio el devenir de los acontecimientos que se desarrollaban a 400 km de distancia. A su regreso la Unión Soviética se había fracturado en 15 naciones diferentes, los presidentes ya no eran los mismos y hasta su ciudad natal, Leningrado, ya no tenía el mismo nombre y volvía a llamarse San Petersburgo.

Así lo narraba El País en 1992:

“No más de 30 minutos se demoró la nave espacial Soyuz TM-13 en descender desde la estación espacial Mir hasta las estepas de Kazajistán. Tan solo media hora para que Krikaliov, que en agosto de este año cumplirá 34 años, llegara a otra realidad completamente distinta. A una realidad a la que quizás le cueste adaptarse. Krikaliov dejó la Tierra cuando todavía existía la URSS. Mijaíl Gorbachov acababa de hacer las paces con Borís Yeltsin. La reconciliación con los demócratas significaba que se impulsarían las reformas y se renovaría la Unión, otorgando muchos más derechos a las repúblicas en detrimento de la centralización. El intento de golpe de Estado del pasado mes de agosto , en vísperas de la firma del nuevo Tratado de la Unión, Krikaliov, lo vivió en órbita. El cosmonauta pudo observar desde casi 400 kilómetros de altura pudo cómo los golpistas consiguieron todo lo contrario de lo que se proponían.”

RODRIGO FERNÁNDEZ, EL País, Moscú – 26 MAR 1992

El mundo había cambiado por completo

He vivido en territorio de Rusia mientras las repúblicas permanecían unidas en la URSS, y ahora regreso a Rusia, que está unida en la Comunidad de Estados Independientes, así que el cambio no ha sido tan grande“, dijo Serguéi Krikaliov justo antes de regresar a la Tierra. Pero la realidad es que Krikaliov regresó a un mundo completamente distinto, en marzo de 1992, donde ya nada era igual. Ni siquiera en su propia casa. La familia Krikaliov había pasado de tener una situación privilegiada, con ingresos muy por encima de un soviético medio, a tener dificultades para llegar a final de mes. Sergéi apenas ganaba al equivalente a 10 dólares mensuales en esos momentos.

Serguéi Krikaliov
Créditos: CineyLitertura

Curiosidad… tras el desmembramiento de la Unión Soviética el expediente militar de Krikaliov hizo que debiera pasar a la reserva. Su ausencia en las dependencias militares correspondientes, hizo que casi se emitiera una orden de deserción en su contra. Hasta que sus superiores se dieren cuenta de que ni siquiera se encontraba en el planeta.

Pero a pesar de esta experiencia el cosmonauta ruso no dudo en volver al espacio. Y se convirtió en uno de los tripulantes de la primera misión espacial conjunta EE. UU./Rusia en un transbordador en 1994 (anunciada en octubre de 1992). La STS-60 que realizó 130 órbitas alrededor de nuestro planeta.

Fuentes | El País, Dave Meler, CineyLiteratura, Wikiwand, ElObservador

Imágenes | W. Commons, RT, Cineyliteratura