A pesar de ser considerada “la obra más bella de la cristiandad”, la historia del Retablo de Gante, también conocido como La Adoración del Cordero Místico, no consiste en siglos de contemplación silenciosa en un altar: ha sido robado en trece ocasiones, desmembrado y todavía protagoniza un misterio sin resolver.
¡Toda una película de suspense! Y te la contamos a continuación.
Los hermanos van Eyck y revolución pictórica
El Retablo de Gante fue un ambicioso proyecto iniciado por Hubert van Eyck para la iglesia de San Juan (hoy Catedral de San Bavón), y tras su muerte en 1426, su hermano Jan van Eyck retomó el trabajo y lo finalizó en 1432.
El tema central es la redención de la humanidad a través del sacrificio de Cristo, representado por el Cordero Místico que vierte su sangre en un cáliz de oro sobre un altar. Abriendo sus alas, el retablo despliega más de cien figuras, desde Adán y Eva (los primeros desnudos con vello púbico en la historia del arte) hasta apóstoles y peregrinos que se acercan a adorar al Cordero.
Y, aunque la técnica del óleo existía desde la Edad Media, Jan van Eyck fue el primero en demostrar todo su potencial, logrando niveles de detalle, transparencia y luminosidad con un realismo que alcanzó cotas nunca vistas:
- Cada figura tiene expresión propia.
- Las plantas del jardín celestial son las mismas que crecían en Flandes.
- La luz incide de manera distinta según la posición de cada personaje.

La historia más turbulenta del arte
1. Saqueos y guerras
Menos de un siglo después de su creación, el Retablo de Gante ya era una atracción turística, pero su fama también atrajo peligros:
- 1566 – Militantes protestantes iconoclastas irrumpieron en la catedral con la intención de quemarlo, considerándolo un ejemplo de idolatría católica. Afortunadamente, el retablo ya había sido desmontado y escondido en la torre.
- 1794 – Las tropas de Napoleón Bonaparte se llevaron los paneles centrales a París, donde se exhibieron en el Louvre. Fueron devueltos en 1815, tras la derrota del emperador en Waterloo.
- 1816 – Seis paneles laterales se vendieron ilegalmente por un vicario de la catedral, terminando en Berlín, en la colección del rey de Prusia, donde fueron cortados en dos para exhibir ambos lados simultáneamente. Regresaron a Gante en 1918, como condición del Tratado de Versalles.
2. La obsesión nazi con el Retablo de Gante
La Segunda Guerra Mundial marcó el episodio más peligroso en la historia de La Adoración del Cordero Místico. Tanto Hitler como Göring codiciaban desesperadamente la obra, por lo que las autoridades belgas intentaron protegerlo enviándolo al Vaticano, pero los nazis interceptaron el cargamento en Francia y se apoderaron de él en 1942. Hitler ordenó que fuera enviado primero al castillo de Neuschwanstein en Baviera y luego escondido en la mina de sal de Altaussee, Austria, donde se almacenaban miles de obras saqueadas destinadas a su proyectado Führermuseum.
Aunque la razón oficial era que se trataba de la obra más importante de un artista germánico, en el estilo realista que Hitler prefería, y su recuperación vengaba la “humillación” del Tratado de Versalles, otra teoría sugiere que los nazis creían que el retablo contenía un mapa codificado con la ubicación del Santo Grial y otras reliquias de la Pasión de Cristo.
Al final de la guerra, Hitler ordenó volar la mina para evitar que los aliados recuperaran los tesoros, pero unos valientes mineros austriacos desactivaron las bombas arriesgando sus vidas.Poco después, los Monuments Men, la unidad aliada de protección del arte, rescataron el retablo y lo devolvieron a Gante en 1945.
3. El misterio sin resolver
En la historia novelesca del Retablo de Gante hay un capítulo que sigue inconcluso. En 1934, desaparecieron los paneles de San Juan Bautista y Los Jueces Justos, y lo que siguió fue un thriller de extorsión:
- El obispo recibió notas de rescate exigiendo un millón de francos belgas. Tras negociaciones, solo el panel de San Juan Bautista fue devuelto.
- Semanas después, un corredor de bolsa llamado Arsène Goedertier sufrió un infarto, y en su lecho de muerte, confesó a su abogado que sabía dónde estaba el panel robado. Sus últimas palabras fueron pistas crípticas: “escritorio, llave, armario, carpeta ‘mutualité’”.
- El abogado encontró copias de las cartas de rescate y una nota final sin enviar que afirmaba que el panel “descansa en un lugar donde ni yo ni nadie puede llevárselo sin despertar la atención del público”.
Entre las teorías sobre su paradero, destacan: fue destruido, sigue escondido en la catedral o fue enterrado bajo una plaza de Gante.


El legado de resiliencia del Retablo de Gante
Aunque el panel de Los Jueces Justos sigue desaparecido, todavía podemos contemplar el Cordero Místico que ha resistido desde guerras napoleónicas, hasta el crimen organizado en la Catedral de San Bavón en la ciudad de Gante.
Fuentes: MDZ, AFP, Universidad de Florida.
Imágenes: GETTY IMAGES, Emmanuel Dunand.


